El Análisis



Vamos a ser claros con este tema: en China todo es posible, pero nada es fácil. Si tienes claro este concepto, entonces te recomendamos que sigas leyendo este artículo. De lo contrario, si te crees el nuevo “Marco Polo” es tontería que sigas prestando atención a los consejos que te vamos a decir de cómo tener éxito y evitar el fracaso en los negocios con China.

Comenzamos con una cifra dura, pero real: 9 de cada 10 empresas que inician su aventura en China fracasan. Entendemos fracaso a la no obtención de los resultados esperados en el mercado asiático. Sabiendo este dato ¿sigues teniendo ganas de invertir en China?. Esperemos que la contestación sea positiva. Es más, te animamos a que así lo sea.





Victor Barrio

CHINA ES ACTUALMENTE el segundo mercado digital más grande del planeta (aunque se prevé que vuelva a ser el primero al finalizar el 2015) y cada día más empresas muestran su interés en las oportunidades que les ofrece un público potencial tan amplio en el área online. No todo son buenas cifras, el tipo del cambio entre el euro y el renmimbi, moneda oficial, nos perjudica y el talento a nivel de recursos humanos en China es caro. Todo esto unido a las peculiaridades culturales a las que tendremos que hacer frente y que nos generarán cambios en nuestras estrategias habituales, hacen que los mismos servicios nos cuesten más en el país asiático. Así que la pregunta que deben hacerse estas empresas antes de emprender esta aventura es: ¿Cuánto me puede costar iniciar mi andadura digital en China? Aunque la respuesta puede variar dependiendo de cada empresa y de su situación individual, vamos a intentar esbozar algunas cifras del recorrido más habitual que han seguido empresas con éxito en el gigante asiático.





Redacción

EL BUDISMO es una pieza indispensable de la cultura china y es clave para entender la variedad de China pero también es una forma de vida y una manera de plantearse como vivirla. El budismo es anti dogmático por naturaleza y no tiene nada como objeto de fe, la única fe debe ser la confianza en uno mismo y en sus propias posibilidades, es solo un vehículo o medio (yana) para pasar del samsara (estado de constante renacimiento) al despertar, para el cual es necesario extinguir todo aquello que le impide a uno hacer el paso, conseguir el proceso de extinción es llegar al nirvana. Así pues, no hay una moral budista: Es bueno todo aquello que puede ayudar a uno a conseguir el estado de despertar o iluminación y malo aquello que lo aparta.





Caren Ligorio

El hundimiento de algunos peces grandes en un océano como es China –a veces oscuro, a veces impredecible- ha nublado parcialmente la visión sobre la riqueza de oportunidades que sigue ofreciendo el país del Dragón, con un mercado de más de mil millones de habitantes y un auge imparable de la clase media. Navegar por sus aguas no es tarea fácil: Competencia feroz, mercado joven y dinámico, incremento de costes, choque cultural, poca transparencia, proteccionismo y escasez de talento. Los expertos consultados aseguran que, a pesar de las turbulencias existentes, seguir una estrategia planeada y revisada, acompañada de tiempo, paciencia y músculo económico, además de un conocimiento profundo del mercado chino, es la hoja de ruta recomendada para que los negocios en China lleguen a buen puerto.

En los últimos años, algunas empresas han perdido el rumbo, al menos por el momento. Destaca el fracaso de compañías nacionales, como BBVA, Telefónica, Telepizza, Desigual o Chupa Chups, e internacionales, como Nike, Danone, eBay o Amazon, que no han sabido capear el temporal asiático y han decidido poner tierra de por medio y atracar en tierras menos ‘hostiles’ como la India, Bangladesh o Vietnam.





Oriol Caudevilla  

Si bien la economía china ha progresado de forma realmente destacable (pasando de la cerrazón comunista a ser la primera potencia económica mundial ya en 2014), la realidad es que no todos los sectores de su economía han progresado de igual forma. Así pues, encontramos aún sectores, como el sector bancario chino y los mercados financieros, que se encuentran aún en una fase embrionaria de desarrollo. En consecuencia, es en estos sectores menos desarrollados (y por ende más cerrados a la inversión exterior) en los cuales las empresas europeas que quieren invertir en China van a encontrar mayores restricciones y también diferencias con el funcionamiento de esos mismos mercados en sus respectivos países de origen (restricciones que, a pesar del acceso de China a la OMC en 2002 y de los compromisos que adoptó en este sentido, se siguen manteniendo).





Lisa Wang

China, con sus tres décadas de crecimiento continuado y un número cada vez mayor de clase media como consecuencia de la urbanización y el incremento de renta per cápita, sigue siendo un mercado atractivo para marcas occidentales. En términos generales, los consumidores chinos valoran la marca (sobre todo los de ciudades grandes y personas jóvenes) y están dispuestos a pagar un Premium a cambio de mayor seguridad, calidad y fiabilidad. Pero también es cierto que el mero hecho de que una marca sea extranjera y que tenga buen reconocimiento en su mercado de origen ya no es suficiente para garantizar el éxito en China.

El mercado de consumo chino ha evolucionado muy rápidamente en los últimos años, caracterizado por 1) una oferta exhaustiva de marcas tanto extranjeras como chinas en casi todas las categorías de productos, 2) una proliferación de canales nuevos de distribución y apoyo a ventas, 3) mayores diferencias regionales en cuanto a preferencia y comportamiento de consumidores, 4) una creciente sofisticación de los consumidores cada vez más exigentes y al mismo tiempo cambiantes. Debido a la complejidad del mercado chino, la entrada de cualquier marca internacional debe estar cuidadosamente analizada y preparada. Desde InterChina recomendamos que las marcas europeas valoren los siguientes aspectos antes de dar el paso de entrada a China.





Para analizar los esfuerzos de Beijing para acercarse a las metas de Naciones Unidas, tomamos como referencia el Objetivo nº 7 de la agenda china en lo referente de la Declaración del Milenio: Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.

La franja costera está siendo incesantemente devorada por la urbanización, las infraestructuras y la construcción de fábricas. Con o sin permiso se construye en terrenos fértiles que debieran protegerse por su elevado valor agrícola. Los índices de calidad del agua y del aire demuestran que, además, no se han tomado suficientes medidas medioambientales para asegurar la protección de los cuatro elementos naturales básicos, que están siendo esquilmados.





El año 2013 fue para China un año de éxitos a nivel comercial. Son numerosos los indicadores que muestran que el gigante asiático se convirtió el pasado año en el mercado más grande del mundo de comestibles, el mayor mercado de lujo del mundo y el mayor mercado de comercio electrónico del mundo.

A esto hay que sumarle el auge del consumismo chino en el exterior debido en su mayor parte a que China se ha convertido en el mayor emisor de turistas al extranjero con 97 millones. Estos viajeros son los que más gastan, sobre todo en el comercio minorista. A su vez, como recoge un informe de The Economist, se espera que China supere a los EE.UU. como el mercado global del comercio minorista más grande del mundo dentro de cinco años. Además, se espera que el gasto de China en el sector de la venta al por menor suponga la cuarta parte del mercado mundial dentro de una década.