A Debate



Carles Braso – Nuria Langreo 

Dado que el turismo chino se ha convertido en un objeto de deseo para el mercado europeo y español, este artículo quiere ser una pequeña introducción que sea útil para todas aquellas empresas, instituciones y profesionales que quieran atraer al turista chino y, más importante, satisfacer sus necesidades. Aún a riesgo de generalizar mucho, es posible afirmar que el turista chino tiene una serie de necesidades, gustos e intereses que difieren en gran parte de los del turista occidental. Los profesionales del turismo deberán tener en cuenta estas distinciones e intentar adaptar su servicio al turista chino, si quieren que este quede satisfecho y valore positivamente su experiencia.





Augusto Soto

Indudablemente, el balance de la visita de Rajoy a China arroja un saldo positivo porque se restaura la bilateralidad en todo su sentido. Oficialmente, regresan las buenas relaciones alteradas por el conocido proceso judicial abierto por un juez de la Audiencia Nacional contra líderes chinos al que se superpuso casualmente un programa de un medio de comunicación madrileño, de naturaleza reprobable, y que llegó a la sociedad china causando indignación. Estos percances nos ayudan a entender mejor los efectos que en la relación bilateral pueden tener decisiones que escapan del todo al poder ejecutivo del Estado y que de ahora en adelante nos han de hacer pensar en clave ampliada. En otras palabras, debiéramos no solo centrarnos en el análisis de la importancia de las visitas ilustres y en los acuerdos que firman. También en el vínculo bilateral cuentan las fuerzas que están más allá de las atribuciones del ejecutivo, como los poderes legislativo, judicial, al que se añade el cuarto poder, esto es, la prensa. A ello se suma destacadamente la quinta dimensión de la relación, que incluye el análisis de China y de la relación bilateral, la enseñanza de lo que ocurre en China en colegios, universidades, y realizada respectivamente por analistas, maestros, profesores, periodistas especializados, esto es, por formadores de opinión y, frecuentemente o cada vez más, en contacto con sus contrapartes chinas. Igualmente caben aquí las iniciativas de emprendimiento (interacciones empresariales incluidas), que inciden en los vínculos bilaterales. A este conjunto que constituye la sociedad civil le cabe hoy por hoy una acción central como componente de la diplomacia pública.





China es uno de los países más poblados del mundo actualmente con 1.360.763.000 habitantes o 142 personas por kilómetro cuadrado, por eso el Gobierno del país asiático ha lanzado diversas políticas que buscan regular las altas tasas de natalidad. Pero tales medidas no han frenado a tiempo el desmesurado crecimiento de la población. El alto número de habitantes en China ha generado problemas con la prestación de los servicios públicos, volviéndolos insuficientes y ha desmejorado la buena calidad de vida que gozaban sus ciudadanos años atrás.

El crecimiento ha venido acompañado del desarrollo de las urbes chinas y la gran industrialización del país, lo que ha provocado un problema mucho mayor en China: La contaminación.

Por Verónica Polo





Desde finales de la década de los 70, cuando China comenzó a liberar su economía y a abrir las puertas a la inversión extranjera, se ha visto un incremento sin precedentes de inversiones provenientes del resto del mundo en el país asiático. A raíz de ello, cuando China accedió a ser miembro de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en 2001, se comprometió a llevar a cabo diferentes reformas en su sistema legal, dentro de las cuales se encuentra la reforma de su ley de sociedades en el año 2005, lo que permitió ampliar la gama de opciones bajo las cuales un inversor extranjero puede invertir en China y reducir los obstáculos que dificultaban el ingreso de capitales foráneos en mercados principales de su economía.

En ese sentido, más allá de existir diversas figuras jurídicas bajo las cuales un extranjero puede hacer negocios en China, en este caso nos concentraremos en las tres principales ya que son las que normalmente un inversor extranjero utilizaría para ingresar en el mercado chino. Por lo tanto, dichos vehículos societarios son: (i) Equity Joint Venture o Asociación por Capital (EJV), (ii) Cooperative Joint Venture o Asociación por Cooperación (CJV) y Wholly Foreign-Owned Enterprise o Sociedad con Participación Total Extranjera (WFOE).

Por Francisco Arturo

@franciscoarturo





Todo inversor a la hora de elegir un país en donde invertir sabe que, más allá de los beneficios económicos que espera obtener, necesariamente debe fijarse en un aspecto fundamental como es el de la seguridad jurídica. Dicho concepto no trata solamente de tener reglas claras, sino más específicamente de contar con un sistema de resolución de conflictos sobre el cual el inversor extranjero pueda confiar y sentirse protegido, sin tener que sufrir ningún tipo de discriminación y/o tendencia a favorecer al nacional de dicho país receptor de la inversión. En ese sentido, China, como país receptor de grandes volúmenes de inversión extranjera, se ha mostrado preocupado en mejorar la seguridad jurídica y por ende la protección legal a las inversiones extranjeras.





A finales de septiembre de 2013 fue aprobada una nueva zona de libre comercio en Shanghai (ZLCS), que se encuentra en etapa de “prueba piloto”; sin duda, se trata del puntapié inicial para advertir cuál es la tendencia futura en materia de políticas tributarias y de inversiones extranjeras que China tiene pensada hacia el futuro.

En ese caso, habrá que tener en cuenta que la ZLCS es la primer zona de libre comercio lanzada por el propio Gobierno chino, por lo que si la ZLCS demuestra ser un éxito en razón del caudal de inversiones recibidas, es altamente probable que veamos que en los años venideros China implemente cada vez más seguido este tipo de esquemas de beneficios tributarios.

Por Francisco Arturo – @franciscoarturo





El pasado 12 de Julio de 2013, el Congreso Popular del Estado Chino aprobó la nueva ley sobre el Control de Ingresos y Egresos de Extranjeros (la Nueva Ley), la cual comenzó a regir a partir del 1 de Septiembre de 2013.

A través de la Nueva Ley, China implementa una amplia reforma en la categorización de visas y permisos de residencia para extranjeros, reemplazando de esta manera las reglas establecidas bajo la anterior norma que estuvieran vigentes desde diciembre de 1986.

En ese sentido, la Nueva Ley deberá ser observada con atención no solo por personas trabajando en China o que frecuentemente deban viajar a China por negocios, sino también por empresas que invierten o deseen invertir en China y para ello contraten personal extranjero.

Por Francisco Arturo





La regulación laboral en la República Popular China ha sido objeto de muchos comentarios y críticas, en razón de haberse permitido situaciones abusivas por parte de empleadores que seguramente en países occidentales hubiesen sido causa de huelgas o de crisis sociales.

Para evitar esta problemática se aprobaron reformas en la legislación laboral y en el régimen de seguridad social en los años 2008 y 2011 respectivamente. Dichas reformas han tenido como objetivo brindarle mayor protección al trabajador chino y así evitar que se lleven a cabo prácticas abusivas por parte de los empleadores.

Si dichas prácticas abusivas han sido erradicas o no ya merece otro tipo de análisis, pero ello no quita que la intención de las reformas haya sido en beneficio del empleado.

Por Francisco Arturo