El aumento de las compras de vivienda por parte de extranjeros, y en especial a manos de particulares chinos, ha motivado que a menudo se vea a esta comunidad como la salvadora del maltrecho sector inmobiliario nacional. De hecho, la propuesta del Gobierno de conceder permiso de residencia a los extranjeros que adquieran una propiedad por valor igual o superior a 160.000 euros tiene como principales objetivos a ciudadanos rusos y chinos, si bien éstos últimos tienen un perfil algo particular como comprador.

 

Por: Jorge Planelló / 何花•普拉耐尤



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